![]() |
| JAVIER MILEI. |
En Balcarce 50 persisten las dudas sobre el escenario político venezolano y, en particular, sobre el rol de la administración encabezada por Delcy Rodríguez, a la que evitan reconocer como un gobierno legítimo. En ese marco, la Casa Rosada opta por una estrategia de espera.
La Argentina, sin representación diplomática directa en Caracas, se apoya en información que llega desde países aliados con presencia en el territorio venezolano, como Estados Unidos, Israel e Italia. La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) no cuenta actualmente con agentes en Venezuela, por lo que el Ejecutivo sigue de cerca los reportes de agencias extranjeras y los movimientos diplomáticos regionales.
Desde el Gobierno observan con atención los pasos del Departamento de Estado norteamericano, que ya inició gestiones para recuperar presencia diplomática en Caracas. Mientras tanto, Italia actúa como intermediario de la representación argentina, luego de que Brasil dejara ese rol a comienzos de enero. En ese contexto, en Nación insisten: “Tiene que haber primero un gesto de ellos primero para que pensemos en reabrir la embajada”.
En la Casa Rosada reconocen que la liberación de Nahuel Gallo no será inmediata y anticipan un proceso más lento de lo esperado. Admiten que el ritmo de las excarcelaciones estará condicionado por la evolución de la transición política interna en Venezuela y por el grado de supervisión que ejerza Estados Unidos sobre los compromisos asumidos por Caracas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario