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| IMAGEN ILUSTRATIVA. |
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, en base a datos de la Dirección Nacional de Lechería y el Indec, el complejo lácteo exportó el equivalente a 3.129 millones de litros de leche, un 18% más que en 2024. Esto representó el 27% de la producción total del país. La leche en polvo entera lideró los despachos con el 35% del total, seguida por suero (17%), mozzarella (13%), leche en polvo descremada (7%) y quesos semiduros (6%). En cuanto a los destinos, los productos argentinos llegaron a 89 mercados, con Brasil concentrando el 41% de las compras, seguido por Argelia, Chile, China, Uruguay y Rusia.
El crecimiento exportador estuvo acompañado por una mayor producción. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 2025 se produjeron 11.617 millones de litros de leche cruda, un 9,7% más que el año previo y el mejor registro de los últimos cinco años. No obstante, este incremento no se tradujo en mejores resultados económicos para los tambos. El precio promedio recibido por el productor fue de $476,60 por litro, mientras que el costo de producción alcanzó los $491,66, lo que generó márgenes negativos. Medido en dólares, el valor cayó a USD 0,329, una baja del 23,8% interanual.
Para cubrir gastos y obtener rentabilidad, el precio de equilibrio debería ubicarse cerca de $558 por litro, un nivel que hoy el mercado no convalida. Como consecuencia, la rentabilidad del eslabón primario se ubicó en terreno negativo (-1%). Este desfasaje entre precios, costos y tipo de cambio explica por qué, a pesar del récord exportador, la cadena láctea enfrenta dificultades estructurales, con productores trabajando por debajo del punto de equilibrio y empresas que no logran sostener su actividad.
La crisis empresarial se refleja en casos emblemáticos. La láctea Verónica dejó de abonar salarios y acumula una deuda cercana a USD 50 millones, con su planta paralizada. La pyme cordobesa Guaymallén solicitó concurso preventivo por más de USD 19 millones, mientras que SanCor continúa en concurso con pasivos superiores a USD 400 millones y más de 300 pedidos de quiebra. A esto se suman los cierres definitivos de Lácteos Conosur y ARSA, que salieron del mercado tras fuertes deudas y cheques rechazados. Así, el contraste es evidente: mientras las exportaciones de leche en polvo, quesos y derivados marcan cifras récord, gran parte de la industria local atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años.

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