CANTIDAD DE VISITAS EN ESTE MOMENTO

Última Entrada

    Cargando noticias...

    RIO NEGRO: UN ANESTESIOLOGO SE DISTRAJO CON EL CELULAR Y CAUSO LA MUERTE DE UN CHICO EN UNA OPERACION

    JAVIER ATENCIO KRAUSE Y VALENTIN MERCADO
    TOLEDO.
    La Justicia de Río Negro dará a conocer este martes a la tarde la pena que le corresponderá al médico anestesiólogo Javier Atencio Krause (46) que fue condenado por distraerse con el teléfono celular y le causó la muerte a Valentín Mercado Toledo (4) durante una cirugía de una hernia diafragmática en 2024.

    El pequeño fue internado para una cirugía por una hernia diafragmática. La intervención, le dijeron a su familia, era “menor”, pero en ese quirófano sufrió una encefalopatía hipóxico-isquémica (una lesión cerebral por falta de oxígeno y sangre), según publicó el diario Clarín.

    Una semana después fue diagnosticado con muerte cerebral en el Sanatorio Juan XXIII de General Roca, en Río Negro, donde rige el sistema acusatorio adversarial.

    Según surgió en el proceso de juicio, el cirujano Fernando Cordero -que atendía a Valentín en la clínica- había señalado que no se trataba de una intervención de alta complejidad. Pero, según la acusación, Valentín pasó al menos 10 minutos sin registros de presión arterial ni oxigenación, lo que habría provocado una encefalopatía hipóxico-isquémica.

    Durante ese tiempo, se comprobó que Atencio Krause usó el celular y dejó el quirófano para buscar el cargador del teléfono. En su alegato, el fiscal Rubiolo, consideró: “El médico anestesiólogo imputado, por su impericia, negligencia, y por no tomar en cuenta la rigurosidad debida que indica el protocolo de actuación, causó la muerte de Valentín”.

    De acuerdo con el expediente, Krause abandonó su puesto y se distrajo con el celular durante al menos 20 minutos en momentos críticos de la intervención quirúrgica, tiempo suficiente para que la máquina de anestesia permaneciera fuera de funcionamiento, lo que causó un paro cardíaco y una falta irreversible de oxígeno en el niño.

    El fiscal subrayó, como agravantes, la falta de reacción y la ausencia de controles elementales por parte del acusado: “Solo tenía que mirar el aparato que monitoreaba al paciente o con solo observar al pequeño podría haber detectado lo que sucedía”. Como hecho adicional, se debió convocar de urgencia a tres anestesiólogos más y una cirujana pediátrica para intentar revertir la situación, aunque estas medidas resultaron infructuosas.


    No hay comentarios:

    Publicar un comentario